viernes, 8 de febrero de 2008

El hombre badajo



Las nuevas tallas de mujer del siglo XXI (alias emancipada).
Diábolo. Buenas tetas y buen culo.
Cilindro. Sin tetas ni culo.
Campana. Plana y culona.
La mujer, cansada de ser un objeto fue ascendida a tres objetos. Hoy todas las mujeres de España se han mirado al espejo y se han preguntado: ¿Yo qué soy, campana, diábolo o cilindro?
Me imagino el alboroto en los colegios:
¡Yo soy diábolo!
¡Qué más quisieras, guarra!
Parece que la cuota de mujeres en el gobierno no detiene el auge del machismo. Quizás debiera primar el sentido común en esas altas esferas, visto que este desmán lo ha cometido un científico de prestigio.
Aunque a mí, el prestigio en esta sociedad de oligofrénicos me da mala espina.
Mejor cantante de España: Rosa
Mejor escritor: Juanjo Millás
Mejor poeta: Joaquín Sabina
Mejor periodista: Ana Rosa Quintana
Mejor modista: David Delfín
Mejor deportista: Pocholo
Mejor actriz: Maribel Verdú
Mejor sociólogo: Javier Sardá
Y si ganan los otros, que se vayan despidiendo las negras de ir al médico. Donde esté un café bien hecho que se quite una mamografía.
"El hombre vive habitualmente sumergido en su vida, náufrago en ella, arrastrado instante tras instante por el torrente turbulento de su destino, es decir, que vive en estado de sonambulismo sólo interrumpido por momentáneos relámpagos de lucidez en que descubre confusamente la extraña faz que tiene ese hecho de su vivir, como el rayo con su fulguración instantánea nos hace entrever, en un abrir y cerrar de ojos, los senos profundos de la nube negra que lo engendró. Tenía razón Calderón en un sentido aún más concreto y trivial de lo que él supuso: por lo pronto, la vida es sueño, porque es sueño toda realidad que no se captura a sí misma, que no toma plena posesión de sí misma, que se queda dentro de sí y no logra, a la vez, evadirse de sí misma y estar sobre sí. Y no hay distinción entre el hombre inculto y el hombre de ciencia: también el físico es sonámbulo y lo es no sólo en su vida común sino que también al hacer su física, al crear su ciencia sonambuliza. La física es sueño, un sueño matemático. El único intento que el hombre puede hacer para despertar, para acordar y vivir con entera lucidez consiste precisamente en filosofar. De suerte que nuestra vida es, sin remedio, una de estas dos cosas: o sonambulismo o filosofía. Yo lo advierto lealmente antes de empezar: la filosofía no es sueño ―la filosofía es insomnio― es un infinito alerta, una voluntad de perpetuo mediodía y una exasperada vocación a la vigilia y a la lucidez."
J. Ortega y Gasset: La razón histórica (Obras Completas, vol. XII, Alianza Editorial)


2 comentarios:

  1. tiene razón ortega. to'la vida desasnando la gandalla, y no hay na' que hacer...

    ResponderEliminar
  2. Pues lo que nos faltaba. Ahora las mujeres tendremos un objetivo más en la vida: llegar a ser diábolos. Aunque un poco diablillas ya somos.

    Olaya

    ResponderEliminar