jueves, 6 de marzo de 2008

Declaración de amor


Nada cambia si no es por una fuerza.
Lo quieto se estanca, lo móvil mantiene moviéndose al resto.
Si no es por una fuerza, todo está quieto respecto a si;
es otra forma de decirlo.
Es decir, no existen aceleraciones.

No quiero entrar en detalles, pero la muerte se me acercó
y me habló al oído.
Me dijo cosas muy íntimas.
Yo sé ahora dónde vive ella y allá voy.
Sólo veo ese camino iluminado como mediante balizas.
Entre todos los caminos relativos,
reconozco el suyo por las migajas que dejó para el regreso.
(Ella no sabe retomar el hilo de la rueca por si misma).
Necesitaría otra fuerza que me saque de esta órbita,
aún distingo una espiral de una elipse y lo que vi en mi nadir
reflejado me acongoja.
No sé si me explico.

2 comentarios:

  1. muito bacana, adorei a poesia....
    Tati.....Brasil
    tatipcosta@hotmail.com

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  2. De Ciervos, corzos y gacelas, de La Polla Records, unos versos simétricos a estos tuyos. O antisimétricos. O no sé, pero me vinieron a la cabeza leyendo el tuyo. La cuestión es que hay un antes y un después de que la muerte le diga a uno cosas. Los versos estos de La Polla son de antes. Y ese antes es a donde uno quisiera volver. Pero bueno, me estoy liando mucho para no decir nada. Ahí van los versos y que le den por el saco al copyright holder.

    Tengo celos de la muerte
    Que nos separara
    Tengo miedo de perderte
    Y no temo a nada mas

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