jueves, 5 de junio de 2008

Lo que me ata a ti.


Cada vez que hablas es
como si respiraras.
Cada vez que caminas,
cada vez que la vida te responde
con una experiencia única.

Creo que te conozco.
Creo que conozco tu algoritmo recursivo.
Creo que no puedes sorprenderme,
aunque seas tan rara
como un
helecho
microscópico,
como un romanesco,
como un
copo
de nieve.


Otros adoptan formas simples y perfectas,
no tú.
Tienes
la belleza de lo lógico,
no la de lo aparente;
la de lo que no pudo ser de otra manera
pese a ser impredecible.


Como una tormenta,
como un terremoto, un alud;
como lo que me ata a ti;
sin fin,
sin principio,
sin motivo.
Sin nombre.

3 comentarios:

  1. Espero que disfrutes mucho de la ecuación de tu amor en su más amplia significación.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. ahora lo pillo. fractales. muy bueno.

    ResponderEliminar
  3. Esto es lo más peligroso, cuando creemos que existe una ecuación con un resultado. Una necesidad matemática, cósmica, cómo escapar a eso sin sentirse un traidor?

    ResponderEliminar