lunes, 7 de febrero de 2011

El que no se consuela...


La felicidad no depende del color de los semáforos,
sino de la prisa que tengamos.

3 comentarios:

  1. y de si la brisa es a favor.

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  2. Hoy la brisa tenía prisa
    y se convirtió en el viento,
    que es el aire en movimiento
    más deprisa que la brisa.

    Como cuando da la risa
    a partir de una sonrisa,
    como cuando digo pienso
    a partir de lo que siento.

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  3. ¿Te puedes creer que yo le tengo miedo a los semáforos? Salu2

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