sábado, 23 de julio de 2011

Vida de un poeta. Epílogo.


casa universo, Gabriel Orozco

Y mi memoria se perderá
tan solo como un litro de aire en el espacio,
o como una cuchara de azúcar
disuelta en una piscina.
Sin desaparecer,
sin dejar de existir,
tan solo como un perfume diluido
en miles de nucas femeninas...
hasta que alguien la busque,
o nunca, pero ya para siempre ahí,
como un participio desleído en este mundo.

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