lunes, 30 de agosto de 2010

Como aceitunas verdes


Tus palabras son a veces como aceitunas
verdes recién caídas del olivo.
Las veo venir brillantes como una puesta de sol,
entre destellos veraniegos, como de aceite
flotando sobre el agua
de mi lágrima.
Y son tan suaves como un beso
y tan sabrosas como un abrazo.
Pero tus palabras, como las aceitunas verdes
recién caídas del olivo,
tienen su hueso.
Y yo mastico el hueso de tus palabras
inexorablemente
porque me gusta cómo eres,
completa, tú.
Y yo no escupiría un ápice de tus palabras
fuera de mí para olvidarlo
sin comprenderlo,
ni cambiaría el hueso de tus palabras
por otra cosa blanda y salada.
Las veo venir brillantes,
las saboreo, y
las digiero.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Trabalenguas


Carpanta se harta de carpas
debajo de una pancarta
y cuanto más ve la pancarta
más carpas cata Carpanta,
porque en la pancarta hay carpas,
parcas carpas, pero carpas.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Sal.


Al bar La Luna


En la desvencijada playa,
hacia la orilla,
hay estrellas de mar
como imitando el cielo,
y trozos de cristal de las salinas.

Crustáceos, moluscos,
veleros
en los que ir a navegar.

El rancio pueblo costero se zambulle con estilo.
"Está buenísima",
y sonríe
camino del abismo.