domingo, 4 de octubre de 2009

El eco que vuelve a ningún sitio.


Parting is all we know of heaven,
And all we need of hell.

Emily Dickinson


Sabía lo que hacía cuando te quise,
me rendí porque ansiaba tu gobierno.
Fueron años felices, luminosos,
y venenosos, sí, aunque su veneno era secreto.


De amor solo soy la palabra,
el eco que vuelve a ningún sitio,
solo soy la palabra,
la Primavera inservible de la Luna.


Mi camino sin ti no sabría recordarlo,
la memoria es un simple utensilio para revivir,
he estado muerto,
solo soy la palabra,
hoy te quiero igual que entonces te quería.


Soy un eco que vuelve a ningún sitio.


Tú no eras como yo, ni como nadie,
te amaba de la forma en que aún te amo:
entonces por amarme, por haberme amado, ahora.


De amor solo soy la palabra,
el eco que vuelve a ningún sitio,
solo soy la palabra,
la Primavera inservible de la Luna.


Sabía lo que hacía cuando te quise.
Sé que lo sabía y sé
lo que hago.
Soy la palabra, 
la Primavera inservible de la Luna.

2 comentarios:

  1. El eco debilitado que cada vez que vuelve a nosotros va perdiendo poco a poco su fuerza e intensidad hasta que se ve envuelto por el silencio y acaba siendo un vago recuerdo de lo que fuimos en ese momento dado.

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  2. Sabía lo que hacía cuando te quise..., nunca tuve miedo y de nada me arrepiento, pero ahora ese amor me ahoga. Lo que antes me hizo sentir tan viva ahora me asfixia.
    ¿Y cómo olvidar sin olvidar? ¿Cómo dejar de amar?

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