martes, 18 de octubre de 2011

domingo, 6:34



Esta vez el ruido no despierta a nadie
nadie abre los ojos y se estira.
Nadie se levanta preguntándose
"ese estruendo, qué habrá sido".
Así que todos se quedan dormidos
en la carretera
donde no hace frío y amanece.
Las sirenas, los taladros,
los gritos. Teléfonos, fotografías.
Sin cuidado. Todos duermen.
Nadie sueña.

2 comentarios:

  1. Buena imagen la de los que se quedan allí dormidos, mientras el alboroto sigue, la vida sigue. Es sencilla, y es curioso pero he pensado en alguna ocasión en ese instante, y lo has descrito tal y como lo había imaginado.

    La desconocida de otras veces.

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  2. Me ha gustado mucho, por el ritmo, la brevedad. Y no sé lo que buscabas, pero yo encuentro ese estruendo que provoca lo que funciona mal, y nadie oye.

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