Cansada de muelle y lana
tomó todas las plumas que encontró
y las metió en un saco.
Había millones, y ella trataba de dormir,
pero hasta aquel colchón la detenía.
Su cuerpo seguía sintiendo la gravedad
y una noche, buscando la postura,
saltó por la ventana.
Y pudo al fin dormir un rato
mientras caía.
Solo el aire fue tan blando.
Interesantísimo.
ResponderEliminares dificil deshacerse de la gravedad
ResponderEliminarPor suerte o por desgracia he tenido esa sensación o necesidad de sentir el vacío como escape a todo. Me ha tocado el texto... mucho.
ResponderEliminarBuena elección de la foto.
al fin
ResponderEliminarmientras caía
impresiona
ResponderEliminarmucho
coño!
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