martes, 16 de septiembre de 2008

I&G

Son dos, pero podrían ser uno.

Por lo que han pasado juntos
que no los separó,
porque podían haber seguido siendo uno
cuando eran tres.
Porque ahora, a veces
son tres, y otras veces uno,
y rara vez son dos,
o nunca: en todo caso
podrán ser uno y uno,
o tres y tres.
Porque cada uno de ellos
completa al otro
y lo contiene
de tal manera que con su suma
- uno más uno -
se obtienen tres.

Tres trozos del mismo amor,
que es lo que solemos ser,
trozos de amor,
que es mucho más que todo lo que no somos.
Por eso ellos son, siendo dos, tres,
siendo dos, uno.
Por eso son amor
puro, sin número.

1 comentario: